Hay etapas que se cierran de manera definitiva y otras que se cierran para crecer. Este último podía ser el caso de mi blog. Un blog que comencé a escribir mucho antes de que irrumpieran las redes sociales como Facebook o Twiteer. En aquel momento el blog eran las redes sociales y por eso fueron criticadas por los puristas. Hoy día, es casi un medio digital de culto o, al menos, un medio al que se acude cuando se quiere leer ‘de verdad’ (dentro de las posibilidades que ofrecen los medios digitales para leer) o consultar algún asunto específico o especializado. Así han cambiado los tiempos y con ellos todo lo que rodea al mundo virtual, el más voluble de las cosas cambiantes. Es por ello por lo que me planteo crecer y migrar mi contenido al mejor sistema de blog que existe en la actualidad: WordPress, aprovechando que también está en construcción mi página profesional. Por tanto, el cambio estará encaminado en mejorar con la idea de seguir escribiendo, que es lo que me apasiona, y seguir transmitiéndoos, con mayor o mejor acierto, el contenido más atractivo posible.